¿Cuánto me cuesta la piscina en la factura de la luz?

Cuando te estás bañando en tu piscina para refrescarte después de un verano tan caluroso como el que hemos tenido este año. De la luz no se acuerda nadie. Y luego llega la factura de julio o agosto y uno se queda mirándola con cara rara.

Vamos a contarlo claro, sin tecnicismos y con números encima de la mesa: qué es lo que gasta, cuánto me cuesta la piscina en la factura de la luz, y por qué es precisamente, el mejor motivo del mundo para plantearse poner placas solares.

Lo que gasta no es el agua. Es la bomba.

La piscina, en sí, no consume luz. Lo que consume es la depuradora, esa bomba que está en el cuartito, haciendo ruido, moviendo el agua para que no se ponga verde.

Y ahí está el detalle que a mucha gente se le escapa, esa bomba no es un electrodoméstico que enciendes un rato. Es un aparato que está funcionando 6, 8, a veces 10 horas seguidas, todos los días, durante los meses de calor. No gasta mucho de golpe. Gasta poquito, pero muchísimas horas. Como un grifo mal cerrado.

Piénsalo así, el electrodoméstico que más consume en el global de la factura de luz es la nevera por que está siempre encendida. En cambio el electrodoméstico que más consume en menos espacio de tiempo es el horno, pero se usa muchas menos veces.

Los números dependerán del tamaño

Depende del tamaño de la piscina y de las horas que la tengas filtrando. Estos son los tres casos típicos, calculados a un precio de luz de unos 0,20 € el kilovatio (que es más o menos donde estamos):

Piscina pequeña (una de las de 6×3, unos 30-40 m³)

Bomba de medio caballo, filtrando 6 horas al día en verano.
Unos 12-15 € al mes en los meses de calor. Al año, entre 70 y 100 €.

Piscina mediana (8×4, unos 50-60 m³) — la más habitual en un chalet

Bomba de tres cuartos de caballo, filtrando 8 horas al día.
Unos 28-30 € al mes en verano. Al año, entre 150 y 200 €.

Piscina grande (10×5 o más, con salto de agua o cascada)

Bomba de caballo y medio, filtrando 10 horas.
Entre 60 y 70 € al mes en verano. Al año, tranquilamente 300-400 €.

Es decir: una piscina normal te está sumando entre 150 y 200 euros al año a la factura de la luz. Concentrados casi todos entre junio y septiembre, que es cuando la factura ya viene cargada de aire acondicionado. Por eso el susto es doble.

Y luego están los extras

  • Focos de la piscina. Si son LED, no te preocupes: céntimos. Si son de los antiguos, de esos halógenos de 300 vatios que calientan al tocarlos, dos focos encendidos tres horas cada noche son otros 10-12 € al mes. Cambiarlos es de las cosas que más rápido se amortizan.
  • El robot limpiafondos. Poca cosa, un par de euros al mes. Ese no es el problema.
  • El clorador salino. Consume mientras la bomba está en marcha, y poco: 3 o 4 € al mes.
  • La bomba de calor, si climatizas el agua. Aquí sí. Aquí cambia todo. Calentar una piscina puede multiplicar por tres o por cuatro el gasto de la piscina entera, y sumar 150, 200 o más euros al mes. Si tienes climatización, ese es tu consumo grande, no la depuradora.
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Dónde se paga de más (y casi nadie lo sabe)

Aquí viene lo importante. Porque no es solo cuánto consumes, es a qué hora lo consumes.

La luz no cuesta lo mismo a todas horas. Ni de lejos. Hoy mismo, la hora más cara del día ha costado unos 0,34 € el kilovatio, y la más barata unos 0,05 €. Casi siete veces más cara una que otra. Y la barata era, precisamente, la de las dos de la tarde.

Ahora piensa en cómo tiene la mayoría de la gente programada la depuradora. Lo típico: de 10 a 14 y de 18 a 22. Justo esas franjas. Que son, exactamente, las dos horas punta del día, las más caras que existen.

O sea, que hay muchísima gente pagando la luz de su piscina al precio más caro posible, sin saberlo, por un temporizador que le dejó puesto el instalador hace ocho años y que nadie ha vuelto a tocar.

Hace un tiempo que algunas personas decidieron mover el filtrado del agua a la noche, por las horas baratas de energía, eso ahora ya no sirve ya que las horas nocturnas están saliendo incluso más caras que las diurnas.

Solo mover la filtración al mediodía, de 12 a 17, puede rebajar el gasto de la piscina entre un 30 y un 50 %. Sin cambiar la bomba. Sin gastar un euro. Solo tocando el reloj programador. Al agua le da exactamente igual a qué hora se filtre.

El otro sitio donde se escapa dinero: la potencia contratada

Las bombas, al arrancar, pegan un tirón fuerte de corriente. A mucha gente le saltan los plomos al ponerla en marcha con el horno encendido, y la solución que le dan es subir la potencia contratada.

El problema es que la potencia se paga todo el año, uses la piscina o no. Subir de 3,45 a 4,6 kW son unos 3 o 4 € al mes… también en enero, con la piscina tapada y llena de hojas. Son 40 € al año pagando por algo que usas cuatro meses.

Muchas veces se arregla simplemente programando la bomba para que no coincida con las horas de cocinar. Merece la pena revisarlo antes de subir la potencia.

Y aquí es donde entran las placas solares

Ahora fíjate en la coincidencia, porque es casi de chiste:

  • La piscina se usa en verano. El sol pega más en verano.
  • La depuradora funciona de día. Las placas producen de día.
  • Y lo mejor de todo: da igual a qué hora filtres. Puedes ponerla cuando te dé la gana.

No hay en toda la casa un consumo que encaje mejor con una instalación solar. La lavadora la pones cuando puedes, el horno cuando toca cenar, la calefacción cuando hace frío (y de noche). Pero la piscina se adapta a lo que tú le digas.

La piscina es el consumo perfecto para el autoconsumo solar. Es como si estuviera diseñada a propósito.

¿Y qué significa eso en dinero?

Significa que ese consumo de la depuradora, que ahora te cuesta 150 o 200 € al año, puede pasar a costarte prácticamente cero. Porque lo estarías haciendo con la luz que te da el tejado, a la hora en la que más sol hay.

Pero es que además, una vez tienes las placas puestas, la idea es la misma para todo lo demás: meter dentro del sol todo lo que puedas.

  • La depuradora, al mediodía.
  • El robot limpiafondos, al mediodía.
  • La lavadora y el lavavajillas, al mediodía.
  • El aire acondicionado, enfriando la casa a las 14:00 en vez de a las 22:00.
  • Si tienes climatizada la piscina, la bomba de calor al mediodía.
  • Y si tienes coche eléctrico, a cargar a la hora de comer.

Cada cosa que muevas al centro del día es una cosa que dejas de pagar. Las placas no ahorran solas: ahorran cuando les das consumo. Y una casa con piscina tiene consumo de sobra que darles.

Una instalación normal, para que te hagas una idea

Un equipo de 3 a 5 kW, lo típico de un chalet con piscina, cubre de sobra la depuradora, la iluminación, los electrodomésticos de día y buena parte del aire acondicionado. Y en una casa así, con la piscina metida dentro del autoconsumo, lo habitual es recuperar la inversión en unos 5 o 6 años. Las placas siguen funcionando 25 o 30. O sea, veinte años largos de piscina prácticamente gratis, en términos de luz.

Diez minutos de trabajo que te ahorran dinero este mismo verano

Aunque no pongas placas todavía, hay cosas que puedes hacer hoy mismo:

  1. Mira a qué hora tienes programada la depuradora. Si filtra de 10 a 14 o de 18 a 22, cámbiala al mediodía. Es lo que más ahorra y es gratis.
  2. Revisa las horas. Mucha gente filtra 12 horas «por si acaso». En verano, con 8 suele sobrar. En invierno, con 2 o 3 vale.
  3. Limpia el prefiltro y haz el contralavado. Una bomba empujando agua contra un filtro sucio trabaja forzada y gasta más. Es como conducir con el freno de mano.
  4. Cambia los focos a LED, si aún no lo has hecho.
  5. Tapa la piscina cuando no la uses. Menos evaporación, menos suciedad, menos horas de filtrado, y si la calientas, muchísimo menos gasto.
  6. Si vas a cambiar la bomba, que sea de velocidad variable. Filtran más despacio y más horas, pero gastan bastante menos. La diferencia es grande.
  7. Revisa tu potencia contratada y tu tarifa. Que no estés pagando todo el año por cuatro meses de piscina.

En resumen

Una piscina no arruina a nadie, pero suma. Y suma justo en los meses en los que la factura ya viene cargada. Entre 150 y 400 euros al año, según el tamaño, y mucho de eso pagado a la hora más cara del día por pura inercia.

La buena noticia es que es un gasto manejable. Se puede mover de hora, se puede reducir y, sobre todo, se puede pasar al sol. Porque de todos los consumos de una casa, el de la piscina es el que mejor se deja llevar al mediodía. Y el mediodía, con placas en el tejado, es cuando la luz te sale gratis.

Si tienes piscina y aún no te has planteado el autoconsumo, probablemente tengas en el jardín el mejor argumento a favor que existe.


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